🪶 Itziar Miranda. Es una actriz y escritora española reconocida principalmente por su papel de Manolita en las series ‘Amar en tiempos revueltos’ y ‘Amar es para siempre’, personaje que la convirtió en uno de los rostros más queridos de la televisión española. Nacida en Zaragoza, comenzó su trayectoria artística desde muy joven y ha desarrollado una amplia carrera tanto en televisión como en teatro. Además, también ha destacado en la literatura, especialmente en proyectos relacionados con el público infantil y juvenil, donde apuesta por referentes femeninos y valores educativos.

CONCDECULTURA: A lo largo de tu carrera has logrado conectar con públicos de todas las edades gracias a trabajos como ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Amar es para siempre’ o ‘Física o Química: una nueva generación’. Cuándo empezaste en esta profesión, ¿imaginabas llegar a convertirte en un rostro tan querido tanto para adultos como para las nuevas generaciones?
🪶 ITZIAR MIRANDA: La verdad es que no me lo imaginaba. Esta profesión me ha dado mucho más de lo que jamás habría podido soñar cuando empecé siendo tan joven. Manolita me regaló el cariño de públicos de generaciones muy distintas y, además, el teatro siempre ha sido un punto de encuentro muy especial con los seguidores. Allí te das cuenta cómo muchas personas llegan quizá por verle a ella, pero terminan descubriendo una gran obra y enamorándose también de esta disciplina y de todo lo que representa este arte.
CONCDECULTURA: Nadie puede olvidar a Manolita. Si tu personaje pudiera hablar contigo ahora mismo, ¿qué crees que te agradecería?
🪶 IM: Creo que tengo yo mucho más que agradecerle a Manolita que ella a mí. Este personaje me ha enseñado valores como el respeto, la memoria y una manera muy humana de comprender todo lo que vivieron nuestros bisabuelos, abuelos y padres durante la Guerra Civil y la Posguerra en España. Gracias a ella he podido acercarme a esa forma de salir adelante basada en el amor, la unión familiar y el fuerte tejido social que existía tanto en las ciudades como en los pueblos, especialmente en el entorno rural del que yo vengo. Además, he aprendido algo muy fundamental: que las personas estamos en constante evolución. No estamos obligados a pensar igual toda la vida. Podemos cambiar de opinión, crecer y transformar nuestra mirada gracias al pensamiento crítico, sin sentirnos juzgados por ello. Por eso siento que soy yo quién más le debe a ella. Incluso pienso que podría sentirse orgullosa de haberme ayudado, a través de su historia, a convertirme en mejor persona.
CONCDECULTURA: Las nuevas generaciones también te conocen por ‘Física o Química: una nueva generación’. ¿Qué nos puedes adelantar de su segunda temporada?
🪶 IM: ¡Guau, qué bien! Está calentita, calentita. Todavía estamos leyendo los guiones, pero empezamos a rondar dentro de muy poco y estoy fascinada. Voy ya por el quinto script y no dejo de pensar: «Por Dios, ¿qué más puede pasar?». Desde el primer capítulo ocurren cosas impresionantes, secuencia tras secuencia. Además, esta nueva temporada viene con mayor presencia de los profesores y con muchos más líos entre los alumnos, personajes a los que ya conocemos y les hemos cogido muchísimo cariño. Y de verdad, os va a sorprender mucho todo lo que ocurre.
CONCDECULTURA: Si pudieras volver al instituto y encontrarte con tu yo adolescente, ¿qué consejo le darías?
🪶 IM: Le diría que confiara más en sí misma, que iba por el buen camino y que tuviera paciencia. Al final, caminando se hace el camino, y muchas veces necesitamos tiempo para entender que todo llega cuando tiene que hacerlo.
CONCDECULTURA: También te vimos en ‘Masterchef Celebrity’. Si tu paso por el programa fuera un plato, ¿cómo se llamaría y qué ingredientes emocionales llevaría?
🪶 IM: Se llamaría: «Exigencia». Para mí fue una experiencia exigente porque yo no cocino; en mi casa cocina mi marido. Supuso salir completamente de mi zona de confort, que hasta entonces había sido ‘Amar’, y también mostrarme tal y como soy, más allá de un personaje. Quizá el público me conocía por algún ‘Pasapalabra’, pero no realmente a mí. ‘Masterchef’ es un programa que requiere muchísimo compromiso, mucha disciplina y estar muy preparado emocionalmente.
CONCDECULTURA: Si todos tus proyectos anteriores (‘Masterchef’, ‘Amar en tiempos revueltos’ y ‘Física o Química: una nueva generación’) fueran invitados a una cena, ¿quién discutiría primero y quién intentaría mediar?
Itziar Miranda: Por supuesto, discutiría ‘Masterchef’ e intentaría mediar Manolita (risas).
CONCDECULTURA: No solo has participado sino también has presentado programas como ‘La Pirámide’. ¿Quién o quiénes sostienen tu «pirámide»?
Itziar Miranda: Mi familia, sin duda, mis hijas, mi marido, mi madre, mis suegros, y también mis amigos, a los que considero familia, por supuesto.
CONCDECULTURA: Antes de entrar en la obra que representas, sabemos que la comedia y el humor forman parte de ti. ¿Cómo viviste la broma que te hicieron el año pasado en la gala ‘Inocente, Inocente’?
🪶 IM: ¡Me encantó, la verdad! Me gusta reírme muchísimo de mí misma y tengo que decir que la broma estaba tan bien hecha y pensada que terminé metiéndome por completo en la historia. Había un director fantástico, Antonio, y estaba tan bien construido que me dio pena descubrir lo que era, porque ya le había cogido cariño a aquella mujer que me pusieron delante. Yo intento abrazar todo lo que me ocurre en la vida, incluso las situaciones más inesperadas, así que cuando terminó todo, hasta me dio un poco de tristeza saber que no era real.
CONCDECULTURA: Y hablando del título de la obra, ¿en tu vida real eres una mujer vengadora?
🪶 IM: Más que vengadora, me considero una mujer luchadora. Además, esta obra llega en un momento muy especial para mí, porque el tema de la mujer y la falta de referentes femeninos en la literatura ha sido algo que me ha acompañado siempre, también en mi faceta como escritora. No me gusta habar de venganza, porque no creo que nadie tenga la posición de vengar a otros. Pero sí creo profundamente en la justicia entendida desde el sentido común. Y, sobre todo, creo que hay que seguir luchando para que las mujeres tengan un lugar verdaderamente igualitario al de los hombres.

CONCDECULTURA: En tu personaje, Diana, ¿dónde has encontrado el mayor reto interpretativo?
🪶 IM: El reto ha estado en volver a jugar. Llega un momento, con la edad, en el que se nos olvida hacerlo, y Diana es precisamente eso: una mujer juguetona, intensa, apasionada y muy emocional. Además, físicamente tenía que estar muy ágil porque es muy pispireta, muy viva. Todo ese juego ha sido un desafío, pero también algo con lo que me he divertido muchísimo.
CONCDECULTURA: ¿Qué tipo de venganza, simbólica o emocional, atraviesa tu personaje en ‘La Vengadora de las Mujeres’, de Lope de Vega?
🪶 IM: Más que una venganza, lo que atraviesa a Diana son sus propias contradicciones. Ella entiende que todo lo que la escuela representa dentro de la obra es importante, pero al mismo tiempo quiere amar. No comprende por qué no puede enamorarse y, a la vez, ser académicamente brillante. Quiere ser una mujer instruida, leída, preparada pero también desea vivir el amor plenamente. Y vive atrapada en esa dicotomía de pensar que tiene que elegir entre una cosa u otra, como si ambas fueran incompatibles.
CONCDECULTURA: Si Diana escribiera novelas o relatos, igual que haces tú, ¿cómo crees que se llamaría su obra?
Itziar Miranda: Seguramente tendría un título como ‘Leer y amar’ o algo parecido. Creo que esas dos cosas definen muy bien lo que ella siente y lo que busca constantemente.
CONCDECULTURA: Y para terminar, aunque seguro que dejamos muchas preguntas en el tintero o «entre tierras», ¿por qué nadie debería perderse ‘La Vengadora de las Mujeres’, de Lope de Vega?
🪶 IM: El público va a descubrir que el teatro barroco todavía tiene muchísimo que enseñarnos. Las dudas, los conflictos y las preguntas que planteaba Lope de Vega hace más de 400 años siguen siendo, en gran parte, las mismas que tenemos hoy. Eso es lo fascinante de esta obra: comprobar que, aunque hemos avanzado mucho como sociedad, seguimos recorriendo un camino en el que muchos temas continúan plenamente vigentes. Y verlo reflejado sobre un escenario resulta realmente emocionante.
